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Soy un fantasma. Soy un escritor. Soy un escritor fantasma

Son como las meigas, que nadie sabe si existen, pero, haberlas, haylas,

Yo les puedo asegurar que existen los y, sobre todo, las escritoras fantasma. En inglés da igual porque son Ghostwriters.

Y las hay de todo tipo. Quiero decir, hay quienes escriben novelas enteras, artículos, tesis (legal e ilegalmente), «cartas de ventas» o, simple y llanamente, textos publicitarios: a estas últimas entidades se las conoce como copywriter o copys, para abreviar, que ya saben que estamos en la época de las prisas y del más es menos y de los tuits y de párrafos que no se parecen a este porque tiene más de (esperen que cuente) setenta palabras y el plugin que tengo instalado en mi WordPress para controlar el SEO de mis artículos me va a decir que lo llevo claro, que este post no lo van a compartir ni fantasmas ni meigas.

Volviendo al mundo del más allá textual, también hay quien se dedica a escribir guiones para series y películas, pero esa gente no cuenta ni como fantasmas porque, por norma, no se las considera ni se las suele tratar como personas.

Soy un escritor

Por mi parte, he escrito todo eso y muchas otras cosas más de las que no quiero acordarme. A mis (pocas) amistades les recomiendo que no se fíen de lo que leen en internet: teniendo en cuenta que en los últimos diez años he escrito más de tres mil artículos sobre todo tipo de temas, tienen muchas posibilidades de que vayan a leer algo escrito por mí, y les aseguro que hay cosas de las que no tengo ni idea, aunque no se lo crean.

Pero, de fantasmas sé mucho. En todas sus definiciones y facetas.

Sea por experiencia (si la quieren llamar así) o por el simple paso del tiempo, nace esta Consultoría de Escitura para empresas, editoriales y particulares (o no), que no es más que otra forma de llamar a lo que hago y he venido haciendo en los últimos años: escribir, de todo, para cualquiera que lo necesite, incluso para mí.

Digo que soy escritor y hay veces que no me lo llego a creer del todo, porque aún dudo de la definición: ¿Soy escritor porque escribo? ¿Soy escritor porque publico? ¿Soy escritor porque gano dinero con lo que escribo? Cualquier de las opciones puede ser correcta en función de la época de mi vida. Que cada quien elija la respuesta que quiera para definirse. Porque queda otra pregunta crucial: Una persona que contrata a otra (a mí, por ejemplo, como escritor fantasma) para que le escriba un libro y después publicarlo con su propio nombre (no con el mío, se entiende), ¿se puede definir como escritora? A lo mejor el siguiente apartado nos sirve para aclarlo.

Soy un escritor fantasma

El otro día me preguntaban lo habitual cuando «confieso» que soy un escritor fantasma, que si puedo decir qué novelas he escrito para otras personas. Por supuesto, la respuesta siempre es la misma: No. Claro que también suelo acompañar esa respuesta con una anécdota que, como dirían los siempre geniales Les Luthiers, no solo es verídica, sino que es cierta.

Si nos conocemos (cosa que dudo), ya te la sabrás. Si llegamos a conocernos (cosa que dudo), te la contaré. Por sí o por no, ahí va, y que conste que soy muy malo contando chistes y anécdotas, pero tengo que contarla.

Como no puedo decir el nombre del famoso autor para el que trabajé como escritor fantasma, basta con que me imaginen en el día de la presentación de dicha novela, en las filas del fondo, semiescondido, como buen fantasma, y muerto de risa al escuchar a quien hacía la presentación decir que se notaba el estilo único e inimitable del autor. Ya te digo, Rodrigo. Y no, no es una pista sobre el nombre del autor. Me resistí a la tentación de comprar el libro (¿Para qué, si lo había escrito yo?) con la macabra, irónica o estúpida idea de acercarme a la mesa para que me firmara un ejemplar. ¿Qué hubieran puesto ustedes en la dedicatoria?

También imagino que mucha gente se preguntará si publicar un libro con tu nombre cuando no lo has escrito tú es legal. La respuesta, como supondrán, es sí. Otra cosa es que nos parezca bien o mal. A mí, personalmente, me parece que me ha pagado las facturas muchos meses, así que mi opinión no es parcial.

Creo, eso sí, que se publican demasiados libros hoy en día, y no lo digo por un problema de cantidad, sino de calidad. Los últimos libros que merecieron mi atención más allá de las primeras páginas han sido muy pocos, pero muy variados. No soy muy de recomendaciones, aunque en este caso me parece imprescindible, sobre todo para que no lean otras cosas. No es un listado exhaustivo y pueden culpar a mi memoria.

Tal vez hayan notado alguna similitud que a mí se me escapa. Solo les digo que me parece una injusticia que una autora como Carmen Martín Gaite no sea adorada en este o en cualquier otro país o planeta. Lo mismo sucederá con el resto de las escritoras de esta lista. Pero, es que les falta algo. ¿Saben lo que es? Estoy (casi) seguro de que sí.

Soy un fantasma

En fin, que tenía que presentarme escribiendo algo en el blog de esta web y no se me ocurría mejor forma de hacerlo que sincerándome ante ustedes para que no se lleven a engaños y, sobre todo, para que no se asusten si nos vemos por ahí, lo que va a ser difícil porque no nos conocemos y, además, soy un fantasma.

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